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...Cuando
empecé a hacer Rou Shou (el equivalente en pakua del tui shou
de taichi) con Wang en 1968, él me tocaba y yo salía volando.
Diez años después, volví a ver a Wang en Taichung, y tuve el privilegio
de hacer Rou Shou con él. Gracias a lo aprendido del propio Wang
y de los demás maestros que conocí en esos años, era ahora escasamente
capaz evadir el poder de Wang. Esta vez Wang no podía "atraparme"
tan fácilmente como antes. Este hecho me puso contento. Sentía
que había llegado a un nivel más alto en el arte. Al fin era capaz
de hacer aquellas cosas con las que había soñado durante diez
largos años, y esto me llevó cometer el El Gran Error. En un momento
dado, quise probar si podía emparejar el poder de Wang, teniendo
en cuenta sus más de 80 años. Mi lenguaje corporal fue desafiante.
En respuesta, Wang envió un estallido de energía hacia mi torso,
que se alojó en los músculos que están entre los omóplatos. Me
tomó tres meses de intenso trabajo corporal y acupuntura sacar
fuera esa energía y hacer que el dolor desapareciera. No se trataba
de un músculo estirado sino de una bola de energía que Wang había
enterrado en lo más profundo de mi cuerpo. Era evidente que, para
mí, había niveles todavía más avanzados para aprender. Por un
lado, era una perspectiva excitante y, por el otro, un buen recordatorio
de que nunca hay que ser demasiado engreído.
Wang enseñaba principalmente mostrando un movimiento que los estudiantes
miraban y copiaban como mejor podían. Ponía
mucho énfasis en que la respiración fuera relajada y el abdomen
fuerte. También posicionaba físicamente el cuerpo de los estudiantes
para corregir errores en la postura y en las alineaciones internas.
Su
chi y su poder interno eran tan obvios que uno podía percibir
físicamente el tipo de chi que él transmitía. Como mencioné antes,
él mostraba
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cómo era el chi de cada técnica golpeando o empujando al estudiante,
con la fuerza suficiente para el estudiante no tenga ninguna duda
acerca de lo que había ocurrido. También usaba fa jin para proyectar
en tu cuerpo el tipo de poder que quería que sientas. Esta acción
de proyectar chi en el estudiante es típica de todos los maestros
genuinos de estilos internos que yo conocí en China. Ellos consideran
que mostrar visualmente una técnica no es suficiente. Su posición
es que, para enseñar auténticamente, hay que permitir que el estudiante
sienta la naturaleza gruesa o sutil de los diferentes tipos de
poder interno. Ellos opinan que este es un requisito fundamental
para que el estudiante sea capaz de recrear las técnicas en la
auto-defensa. Los alumnos de Wang intentaban reproducir su chi
lo mejor posible.
El método de enseñanza de Wang era principalmente por el ejemplo
y no demasiado específico. Su preocupación principal era si tú
podías o no manifestar poder o chi. (...) El consejo básico de
Wang era practicar. Él recomendaba practicar repeticiones de ciertos
movimientos, como el cambio de palma simple o el primer puño de
hsing-i durante horas y horas sin parar. "Practica," decía, "y
la habilidad vendrá naturalmente". Yo sigo su palabra.
B.
K. Frantzis
Fragmento del libro de Bruce Kumar Frantzis,
"The Power of internal martial arts",editado por North Atlantic
Books. A Clarity Press Book.
Sitio web de Kumar Frantzis: http://www.energyarts.com
Traducción al español: Daniel Fresno
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